sábado, 2 de abril de 2016

22. Postergación

La pereza no quiere saber de responsabilidades. Ella se ve a sí misma como la libertad de disponer del tiempo para prolongar su estado de reposo y dedicarlo a la búsqueda del placer. La pereza se siente acosada por otros pero se entretiene, siempre encuentra algo mejor en que poner su atención. Aquello que la asedia o la persigue lo sustituye por otra cosa, a condición de que ofrezca diversión o llene la panza. Es el enfoque de un bebé adulto.